Supervivencia es una ciencia, un deporte, un acertijo constante, según se la considere, pudiendo ser mucho más emocionante que una novela negra, ya que de aquí es a uno mismo a quien se le exige. Uno mismo debe resolver los problemas, y no el comisario de policía. Somos nosotros mismos quienes debemos ser astutos y no el guionista. Nosotros quienes tenemos que salir de los problemas, ya sea mediante trucos o a base de golpes. ¡Un campo de actividad verdaderamente fascinante!”. (Nehberg, 1987).
¿Cabe éste tipo de práctica en nuestro entorno urbano más cercano?
La primera aproximación de las actividades de naturaleza a la ciudad, la encontramos en los recorridos de orientación que García Montes (1992) y García Montes y Hernández Rodríguez (1998: 56) nos describen, como necesidad de desarrollar las actividades de ocio y tiempo libre en las urbes ya que “los problemas generados por el ritmo de vida que imponen las estructuras urbanas al día a día de sus ciudadanos, hacen cada vez más imperiosa la necesidad de desarrollar programas de ocio colectivo.
La propuesta que aquí hacemos, a la que denominamos “Supervivencia Urbana” , pretende educar en el tiempo libre con la intención de a portar elementos para favorecer la transformación de la sociedad actual en la que se oponen dos corrientes: por un lado el bien-estar material y tecnológico, la riqueza de sus actividades y de sus recursos, y la intensidad de sus medios de comunicación; por otro lado, la superpoblación, las desigualdades sociales, la existencia artificial, la incomunicación, la ruptura con lo natural”
A través de las actividades diseñadas para la “Supervivencia Urbana” se desarrollan una serie de características que hacen de este gran juego no sólo una manera más de pasar un rato divertido, sino un instrumento a través del cual, entre otros aspectos, se potencia la educación en valores, se facilita la participación de todos los componentes del grupo, se posibilita la realización y vivencia de diferentes experiencias motrices y relacionales, se permite la transición y puesta en práctica de las sensaciones que se experimentan en las actividades de aventura y riesgo y se ayuda a la concienciación del grupo sobre las necesidades de integración de las personas con discapacidades físicas y sensoriales. A continuación pasamos a exponer, con más profundidad, cada uno de estos aspectos.
Potencia la educación en valores de entre los cuales destacaremos los siguientes:
1. Igualdad de oportunidades para ambos sexos:
Las actividades que se proponen en el juego se basan más en actividades intelectuales, coordinativas y de toma de decisiones que en actividades donde prevalece el factor físico, lo que favorece la participación de los dos sexos por igual. También el intercambio constante de roles dentro del juego, permite que ambos sexos tengan la misma importancia en la consecución de los objetivos del grupo. Así pues, destacan las actividades cualitativas sobre las cuantitativas.
2. Cooperación:
Nos encontramos con que la participación en este juego se realiza en pequeños grupos donde el éxito personal pasa por que exista un grado de cohesión grupal alto. Prevalece el grupo sobre la persona. Así mismo, cumple los tres criterios que todo juego co- operativo debe tener:
- Sincronía Grupal
- Participación
- Diversión
3. Educación para la Paz
Respeto, responsabilidad, integración y democracia se desarrollan y transmiten a través de las actividades que en este juego se pueden realizar. La resolución de problemas continuos, hace que el grupo se enfrente continuamente a diferentes conflictos que les generan el propio objetivo de la actividad, el material a utilizar, el método a seguir, etc , en los cuales el diálogo toma un importante protagonismo.
4. Respeto al medioambiente
No solo con la utilización de materiales de desecho para la realización de todas las actividades estamos educando para la conservación del medio ambiente, sino que además la economización de recursos es clave para el éxito de todas las acciones a realizar por el grupo, por lo que el reciclaje y la reutilización del material en cada actividad toman un papel muy importante dentro del juego.
5. Facilita la participación de todos los integrantes del grupo
Ya que la dinámica del juego obliga a distribuirse en pequeños grupos, por lo que la participación de cada miembro del grupo se hace a su vez muy activa.
Además la tipología de las actividades realizadas invita a la participación de todo el grupo ya que en ellos se desarrollarán destrezas muy diferentes (coordinación, equilibrios, inteligencia, fuerza, velocidad, habilidad, orientación espacial, etc ), lo que favorece mucho la desaparición del rol que en muchos otros juegos es clave. Nos referimos al líder físicamente fuerte que realiza todas las pruebas y que eclipsa las habilidades y virtudes de sus compañeros de grupo.
6. Posibilita la realización y vivencia de diferentes experiencias motrices y relacionales gracias tanto a la variedad de actividades como a la diversidad de contenidos que en cada una de ellas se trabaja.
7. Permite la transmisión y puesta en práctica de las sensaciones que se experimentan en las actividades de aventura y riesgo, pero esta vez, trasladadas a nuestro entorno propio, al ámbito urbano, al día a día que vivimos en la ciudad.
8. Ayuda a la concienciación del grupo, de las necesidades de integración de las personas con discapacidades físicas y sensoriales. Como veremos a lo largo del juego el dinamizador va poniendo ciertos impedimentos con los cuales el grupo tiene que ir superando pruebas.
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